...Y sésamo se
abrió. Otra puerta más que daba acceso al intercambio entre
Oriente y Occidente abría sus hojas. Ya los mercaderes griegos
y fenicios se aventuraban a estas costas en busca de marfil
mucho antes de la era cristiana. Cuando los marinos persas y
árabes descubrieron desde el horizonte este vergel rodeado de
Océano y de los desiertos del continente, pronto lo señalaron
en el mapa como un oasis en el que no tardarían en
establecerse.
Siglos después,
comerciantes portugueses hartos de los abusivos impuestos a los
que les sometían los intermediarios de Oriente Medio por el
comercio de las especias con la India, buscaron un camino por
mar que evitara el pago del peaje terrestre.
Zanzíbar se
convirtió entonces en la escala idónea tras doblar el Cabo de
Buena Esperanza al ir, o de vuelta cuando los barcos regresaban
cargados a rebosar.
Más de siglo y medio
duró el dominio portugués hasta que las frecuentes incursiones
árabes de Omán relegaron a Portugal a las colonias del
Continente. Herencia de aquella presencia portuguesa son las
peculiares corridas de toros que pueden verse en la isla de
Pemba. Posteriormente, tras la última ocupación árabe, serian
los ingleses los que harían de Zanzíbar su protectorado hasta
que en1964 el archipiélago consigue su independencia.
Continúa