Introducción
Espíritu de arroz
Vietnam rodante
El valor de resistir
Caminos de agua
Montañas de bambú
Atrapados en el tiempo
Guía Práctica
Otros Reportajes |
Vietnam
Campos de plata
Por Miguel Caselles. Fotos de Victoria Sánchez.
| Vietnam Rodante |
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Los obsesivos bombardeos
estadounidenses en el norte del país redujeron a hierros retorcidos el tendido
ferroviario del antiguo Expreso de Indochina ("El Transindochino"), incluidos
todos sus puentes. Sin embargo, la laboriosidad del pueblo vietnamita en tan solo año y
medio, tras expulsar a los EEUU, hizo rodar de nuevo al rebautizado como Expreso de la
Reunificación entre las estaciones de Hanoi y Ho Chi Minh, para lo cual tuvieron que
reconstruir más de 1.334 puentes y 27 túneles y 158 estaciones. |
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| El expreso de
la Reunificación recorre los 1.730 km. de vía entre Ho Chi Minh y Hanoi a una media de 45
km./h., una velocidad razonablemente rápida si tomamos como referencia las
infraestructuras del país, la orografía por la que transita y las paradas que realiza. Y
es que en Vietnam todo se desarrolla a un ritmo cuya lentitud finalmente resulta rápida y
tremendamente efectiva. Cuatro convoyes circulan a diario en cada sentido, pudiendo el
pasajero elegir acomodo en asiento duro o blando y litera dura o blanda con posibilidad de
ventilador o aire acondicionado. |
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| El viaje en
tren a lo largo de Vietnam es toda una aventura en sí mismo, especialmente si en algún
trayecto se recurre a los trenes locales que unen ciertas poblaciones y que aun son más
lentos que el "veloz" Expreso. En ambos casos los vagones de los trenes
vietnamitas, para el forastero, se transformarán en polivalentes representaciones. De
cara al interior, asistiremos a la representación cotidiana de cientos de pasajeros
conversando en animadas tertulias, jugando a las cartas, leyendo o sonriendo y ofreciendo
golosinas al extranjero que tienen enfrente mientras que, hacia el exterior, la ventanilla
nos ofrecerá los escenarios de una naturaleza desmesurada. |
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| Especialmente
impactante resulta la ventanilla a lo largo del trayecto que va de Danang a Hue, por el
que el tren circula bajo las paredes selváticas de las montañas de la cordillera
Annamita casi mojándose con el oleaje del Mar de China (la mejor ventanilla es la de la
derecha). Todo ello aderezado con el ambiente que genera la llegada del tren a las
diferentes estaciones, que provoca que los andenes se conviertan en animado bazar de
alimentos, golosinas y refrescos que los vendedores ambulantes ofrecen a los pasajeros por
pasillos y ventanillas. Sin quererlo, nuestro viaje en tren por Vietnam puede convertirse
en unas completas jornadas gastronómicas, aunque nunca lleguemos a saber que platos
comimos o cuáles van a ser sus resultados. |
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| Prácticamente
los 72 millones de vietnamitas se trasladan sobre ruedas. Bicicletas, motos, cada vez más
coches, camiones, autobuses y todo lo que potencialmente ruede comparte espacio y
velocidad por las carreteras y caminos del país. Riadas humanas rodantes esquivándose y
ganando metros a la distancia. Curiosamente, a pesar que los semáforos y señales viarias
tan solo forman parte del mobiliario urbano, la paciencia y la destreza de los conductores
rara vez provoca embotellamientos o discusiones de tráfico. Por cierto, en las grandes
ciudades como Ho Cchi Ming o Hanoi cruzar una calle puede llegar a convertirse en un
ejercicio de funambulismo para el que será necesario unos días de entrenamiento y
decisión... |
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