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tierratragame.es
entrevista a Lhakpa Dorjee Sherpa en la aldea de Phortse, donde nació
a 3.840 metros de altitud, situada a un lado del camino que conduce a
la montaña más alta de la Tierra y frente al esbelto y helado Ama
Dablam, la montaña sagrada de los sherpas.
¿Siempre has
vivido en Phortse?
Aquí nací y como soy
hijo único, la tradición sherpa me obliga a cuidar de mis padres
toda la vida, por eso nunca pense en cambiar de lugar.
¿Cuándo
comenzaste a trabajar para los extranjeros?
De niño fui al
colegio cinco años y desde que recuerdo siempre he trabajado con
grupos de trekking y con expediciones. Primero como porteador, luego
como cocinero, guía, porteador de altura, jefe de expedición, y
actualmente también ayudo en el negocio familiar, el "Namaste
lodge".
¿Pasas mucho
tiempo lejos de tu familia?
Salvo en la época de
monzón, tengo trabajo con grupos de turistas todo el año y eso me
obliga a estar muchos días, incluso meses fuera de casa. Desde que me
dedico a este trabajo he participado en 22 expediciones, de los
trekkings ya he perdido la cuenta.
¿Cuál fue tu
primera gran montaña?
Fue el Dahulaguiri
(8.172 m.) con una expedición catalana. Es una montaña muy bonita y
aquella una buena expedición, pero el mal tiempo no nos dejo llegar
arriba.
¿Y las de mejor
recuerdo ?
El Shishapagma (8.012
m.) con una expedición franco-suiza en 1995 y el Everest (8.848 m.)
con una expedición germano-americana en 1983. Guardo muy buenos
recuerdos de esas ascensiones y de las personas con las que compartí
aquellos días. Ambas montañas se portaron muy bien conmigo.
¿Cómo fue esa
expedición al Everest en la que conseguiste llegar a la cima?
Han pasado ya 17 años
de aquella expedición y lógicamente los equipos de entonces no eran
tan buenos como los ahora. Fue una expedición de primavera y tras
montar los campos habituales por la cara sur, nos dividimos en dos
grupos para el ataque final. Mi grupo fue el primero en hacer cima y a
pesar del agotamiento no tuvimos grandes problemas, pero el segundo
grupo no tuvo tanta suerte, consiguieron la cima pero sufrieron serias
congelaciones y la consiguiente amputación de varios dedos.
¿Cómo fueron
los últimos metros y que sensaciones tuviste al pisar la cumbre?
La última etapa, tras
pasar la noche en el Collado Sur a 8.000 m., es lo más difícil. A
esa altitud es muy difícil pensar. Mi mente solo se ocupaba de
respirar y de intentar poner un pie delante del otro. En los metros
finales recordaba mi vida pasada y cuando llegue arriba fue algo muy
personal. No experimente grandes sensaciones, sentí que podía
descansar y pense en el largo descenso que nos esperaba. Los
sentimientos comenzaron a fluir ya de vuelta en el Campo Base.
Entonces sentí la emoción de lo que había conseguido y fui muy
feliz de continuar vivo… Me acorde mucho de mi familia y quería
volver cuanto antes a verlos.
¿Qué ha
significado para ti estar en lo más alto del planeta ?
De joven siempre quise
subir al Everest. Para nosotros los nepalies Sagarmatha es la Diosa
Madre, al igual que lo es Chomolungna para los tibetanos, y nos
enseñaron que allí arriba esta la casa de los dioses. Por eso cuando
me ofrecieron la posibilidad de compartir con ellos ese lugar dije que
si, además, ese trabajo suponía un aporte económico muy importante
para mi familia. Fui un hombre feliz cuando regrese a casa. Todo
Phortse estaba contento porque lo había conseguido. Gracia a ello,
hoy soy un hombre apreciado en mi pueblo.
¿Volverías a
intentarlo ?
Después de aquella
expedición trabajé con otras que también buscaban la cima del
Everest. Tuve oportunidades pero no intente de nuevo la cumbre. De
hecho en una ocasión me baje de un campo de altura muy cerca de la
cima, quise mantener el recuerdo de aquella primera vez.
¿Y si tus hijos
te pidieran consentimiento para subirlo?
Una de las causas por
las que yo subí al Everest fue porque era muy pobre. Mis hijos no
tienen esa necesidad y quisiera que no lo hicieran. Pero si ellos así
lo desean yo les ayudaré con mi experiencia. Como padre, preferiría
que se dedicasen a los trekkings o a otros trabajos menos expuestos.
Continua...
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