El viajero
intenta describir el sin fin de sensaciones que experimenta en
la "Ciudad Dorada", sumergiéndose en el ambiente
mágico de sus calles, cafés y edificios que le narran la
antigua historia de la cosmopolita y hermosa capital, un lugar
para disfrutar con los cinco sentidos y el corazón.
Traspasar
las puertas mágicas de Praga no solo me supuso adentrarme en el
mismísimo corazón del Viejo Continente, sino también
transportarme en el tiempo y sumergirme en el ambiente de una
ciudad que, como el Ave Fénix, supo resurgir de las cenizas
comunistas para mostrarse al resto del mundo en todo su
esplendor. Gracias a la caída del vergonzoso Telón de Acero,
podemos disfrutar hoy de ciudades de ensueño y tesoros
culturales que nos fueron ocultados injustamente.