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Puente
Poncebos, además de punto de partida a Bulnes, es inicio de la
famosa Ruta del Cares, para mí Camino a Caín, y da
acceso a otro pequeño pueblecito llamado Camarmeña, situado a
tan sólo 500 metros a pié.
La Ruta del
Cares es un atractivo camino que une Puente Poncebos con Caín.
Este recorrido, hoy masificado, no deja de ser un sendero con un
importante atractivo, especialmente en la segunda parte de la
ruta, si se comienza en Puente Poncebos. Una alternativa más
corta, para ver lo más impactante, es partir de Caín, lugar al
que se puede llegar desde Posada de Valdeón. La parte más
cercana a Caín es la zona más angosta y espectacular de la
Garganta del Cares, donde se encuentran los túneles junto al
río. Es más recomendable partir desde Puente Poncebos para
hacer el camino completo, ya que según se va avanzando, va
creciendo la belleza del recorrido.

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En nuestro
periplo, llegamos a Caín eligiendo las últimas horas de la
tarde, aprovechando una menor afluencia de público que nos
diese una más positiva visión del lugar, aunque tras lo
disfrutado anteriormente, era difícil superar. Un burro cargado
de latas de refrescos, que normalmente se encuentra a mitad de
recorrido fue entre otros algunos de los “chocantes contrastes”
que es habitual ver en un lugar tan “perdido” y al mismo
tiempo transitado.
Al día
siguiente, habiendo hecho noche en Caín, deshicimos el camino
andado hasta Puente Poncebos, para desde allí poder tomar un
taxi, previamente contratado, que nos llevase a nuestro punto de
inicio. Los Picos de Europa, dada su orografía, es un lugar en
el que las distancias en coche se multiplican sobre las que se
hacen a pié. Para recorrer los 11 kilómetros que separan
Puente Pocebos de Caín, el recorrido por carretera dista más
de cien, ya que debe rodearse todo el macizo montañoso.
Continúa
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