|
Actualmente, la gran mayoría
de las especies al borde de la extinción se refugian en islas
minúsculas cerca de la costa, pequeños santuarios a la deriva
donde están a salvo de los roedores y otros oportunistas. Sólo
así se explica que especies como el Takahe, de los que apenas
quedan un par de centenares de individuos, se permitan ser tan
necias como para picotear los cordones del personal de la
reserva.

Tititiri Matangi es una de
estas islas de acceso restringido, donde están llevando a cabo
un programa de reproducción artificial en el que utilizan la
maqueta para obtener el semen de "Bluie". Y es que con
el historial del animal se llega a dudar que sea capaz de
absolutamente nada.

La visita a estas islas
suele está muy restringida, a pesar de lo cual tienen paseos de
tablones y están bien organizadas. Y es que algunos ejemplares
pueden alcanzar sin ningún problema el millón de dólares en
el mercado negro. De hecho, fueron irónicamente los museos los
que precipitaron la extinción de muchas especies con el afán
enfermizo de hacerse con un ejemplar de que desapareciera.
Continúa
|