Como un pedazo lleno del paso de
los años en el norte de España permanece Navarra. Encajonada
por la historia entre el País Vasco, La Rioja -ambos parte del
desaparecido reino de Castilla- y Aragón comparte con sus
vecinos algo de su esencia: la tradición vinícola, la lengua
vasca, el acento aragonés, los Pirineos...
El antiguo reino de Navarra queda
en nuestros días como una comunidad foral próspera y llena de
diversidad y encantos. Atravesada desde distintos puntos por el
Camino de Santiago, la poderosa herencia artística y cultural
de más de diez siglos de peregrinaje ha marcado
irremediablemente el territorio. La religión católica ha
dejado una importantísima huella en este tierra, llena de
monasterios y de santos con prodigiosas leyendas.