Nos instalamos y
rápidamente fuimos a pasear por la ciudad de Cataratas
Victoria, pero en Zimbabwe es posible estar y no tener tiempo
justamente de eso, de pasear. Son tantas las ofertas de
actividades para el turista, que es fácil que los días haya
que ocuparlos en no llegar tarde a la siguiente actividad:
jumping, rafting, saltos en paracaídas.
Personalmente
recomiendo que después de visitar la oficina donde se contratan
todas esas actividades se dé descanso a la adrenalina y se
visite el bar que está justo enfrente de la oficina. Si, el bar
de enfrente... Puedes comer, beber, bailar o simplemente estar e
intercambiar opiniones con la gente del lugar, hay mesas
redondas de piedra donde nadie te dirá que está ocupada a
pesar de que haya gente sentada, simplemente pasarás a formar
parte de la conversación. Fue allí donde volví a encontrarme
con Benson que es del pueblo Sona, los constructores del gran
Zimbabwe que impresionaron al mundo con su arquitectura, y por
supuesto no faltó una interesante charla.
Al caminar por la
ciudad me llamó la atención la cantidad de ciegos guiados por
niños con los que te cruzabas pidiendo limosna, y es que según
me contaron son el resultado de un campaña de ayuda que el
gobierno de algún país ofreció a Zimbabwe. Pero ya se sabe,
cuando la ayuda se acaba...
Hay muchas tiendas de
artesanía “local” y un gran mercado callejero con puestos
de mascaras y figuras de madera donde se regatea sin tregua con
los y las vendedoras. También te encuentras con gente bailando
danzas tradicionales y muchos bares y restaurantes… Y lo
mejor, un lugar donde tomar por fin un buen café expreso.
Esta parte de la
ciudad suele estar a tope de turistas haciendo compras, por eso
no puedes marcharte de ella sin visitar los garitos donde van a
divertirse los negros, y que suelen abrir cuando cierran los “otros”.
Aunque seas el único blanco del lugar, podrás bailar reage o
ffunky y despedirte de la ciudad con la franca sensación de
haber conocido la otra parte de la ciudad, la que es ajena al
“paraíso turístico blanco”.
Continúa
