Volver a la Página Principal
 tierratragame.es » 

Sumario

Introducción
En Medio de la Nada
El Tercer Mundo
Costumbres Malgaches
¡Bichos!
Un Futuro Hipotecado

Guía Práctica

 

 

Otros Reportajes

Visiones del Madagascar Cotidiano
Por Santiago Arnalich
 
 El Tercer Mundo
 
Ampliar Foto
© Marina Alonso y Santiago Arnalich
Miseria, malnutrición y enfermedad eran aceptados con una naturalidad que te helaba los huesos. Una vez más, la mezcla era vertiginosa. Ya habíamos tenido contacto con el ingenuo pero desolador mundo de los pulcros burócratas:

9 de Julio: "Hemos entrado en un edificio donde pedían los documentos de identidad a la entrada. ¡Con pedían me refiero a que se los quedaban!… ¿A quien se le ocurre, tras preguntarle al oficial por el lugar donde se prolonga el visado del pasaporte, pedirnos que dejemos el pasaporte allí? Donde pretendían sellarnos el pasaporte es algo que nos quedaríamos sin saber...Parece que la única función del burócrata es irritar al personal, a parte de tener el morro de pedir un suplemento para él."

¡Estábamos tan enfadados que por un momento pensé que íbamos a fundir las gafas! La petición de un soborno requería la máxima habilidad por nuestra parte y planteaba una problemática compleja. Necesitábamos el visado, pero sabíamos que el ceder iba a perjudicar seriamente nuestra salud. A pesar de ser el principio del viaje, ya habíamos visto suficiente como para tener la conciencia más que desarrollada y teníamos la firme intención de no contribuir a perpetuar la situación del país. Además, el soborno es un delito y por remota que pareciera, la posibilidad de tener que rendir cuentas en un país que no era capaz de asegurar la integridad de sus ciudadanos libres es siempre aterradora.

Ampliar Foto
© Marina Alonso y Santiago Arnalich

Pero las gentes de Madagascar son inocentes e inofensivas hasta en el chantaje y por esa rendija nos escapamos, simplemente, nos fuimos sin pagar. Su buena fe y su magnífica paciencia se manifiestan en todos los aspectos de la vida, y de la muerte. La muerte y el entierro son fiestas alegres en las que la gente se emborracha con un ron que ahuyentaría a las mismísimas cucarachas.

Cada vez que la familia siente la necesidad de visitar al ancestro, cambiarlo de sitio, o cuando la tumba familiar esta ya llena, se organiza el Famadihana o ceremonia del segundo entierro. Es una fiesta que consiste, según la descripción del occidental, en desenterrar al antepasado, bailar con él, consultarle los problemas y disfrutar de su compañía durante varios días antes volver a enterrarlo envuelto en sabanas nuevas. Esta es, sin embargo, una descripción que despierta las carcajadas del Malgache más retraído.

Continua... >


 

Sala de Embarque - Carretera y Manta - Pincha y Vete - La Revista que viene - Déjate llevar - En el hatillo - Puerta de Acceso - Salvoconducto - Cúbrete las espaldas - El Tiempero - Insert Coin - Turismo Solidario - Utiliza la lengua - Turismo Deportivo - Con mucho gusto - Cuaderno de Bitácora - Canales Viajeros - Correveidile - Algo que declarar

viajes@tierratragame.es

Una revista de...

Nosotros - La Semana que vivimos - AGD Arte Gráfico Digital - Reportur - Publicidad