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Quizá tu próximo destino sea
Chiapas. Si es así, ojalá que estas líneas te ayuden a trazar el mejor de los rumbos. Y
no olvides, como olvidó este remitente, que a la vuelta de la esquina siempre espera un
buzón.
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Dice la
leyenda que los volcanes fueron el regalo de los dioses al
Señor de Coliman y que su territorio era conocido como el “Lugar
donde dominaba el dios del fuego”. Aquel espacio de naturaleza
radical hoy es el pequeño gran estado mexicano de Colima.
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Una de las
consecuencias de ese fenómeno conocido como "globalización"
que estamos viviendo es esa falsa sensación de cercanía que
todos tenemos acerca del resto del mundo. Afortunadamente,
Groenlandia es uno de los pocos destinos que se ha escapado
levemente de esa sensación de que podemos aprisionar cada rincón
del planeta. |
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Si bien la
estela de colores que dibuja el vuelo del quetzal es de visión
fugaz, afortunadamente no lo es tanto el amplio horizonte que
abarca su privilegiada mirada desde las alturas. A vista de
Quetzal el fascinante territorio guatemalteco, arrugado por una
orografía peculiar, se atisba rebosante de sugerentes propuestas
para los amantes de las actividades al aire libre y del
conocimiento sobre otras realidades culturales y sociales. |
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Hace ya más de un siglo que nació
la idea visionaria de unir desiertos, montañas y océanos. Un sueño
imposible que necesitó de toda la imaginación y mucha paciencia
para hacerse realidad. "El Chepe", hoy rueda a través
del equilibrio imposible que son las Barrancas del Cobre. El último
refugio de los indios raramuri, los pies más ligeros que se
conozcan...
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Montañas,
selvas y un océano se desparraman a lo largo de un territorio
poblado por hombres que creyeron que “hombre y naturaleza”
formaban una unidad indisoluble. Espacios místicos que los
oaxaqueños de hoy quieren recuperar como legado de sus ancestros,
aquellos que buscaron el equilibrio con respeto y gratitud a la
tierra que les amamantó. Una forma de comulgar con la divinidad
desde la noche de los tiempos, que el viajero también hará suya
a su paso por Oaxaca.
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Los afilados
colmillos de blanco marfil que alojan las fauces del Golfo de
México son, ante todo, alimento para el espíritu. Sus rutas
esconden el secreto de los vientos y sus cumbres son testigo de
algunas de las secuencias más impactantes del planeta y del
engranaje cósmico: increíbles mutaciones de color en amaneceres
y crepúsculos, chorros de luz que muerden a las nieblas e
infinitos océanos bajo nuestros pies. A ras de suelo, sus
poblaciones vecinas esconden la biografía de unas crónicas
apasionantes.
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Taxco de
Alarcón abre sus puertas dispuesta a que el viajero se impregne de su fina brisa serrana
y para darle a conocer su apasionante pasado y su vital pálpito presente. Un destino de
conocimiento y de sosiego donde recuperar valores ya olvidados.
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Alejandro Rivera
Domínguez, Volcanólogo de la Universidad Autónoma de Puebla
Los volcanes han cautivado la atención de sus vecinos humanos desde que ambos coexisten.
Infinidad de leyendas los califican como lugares mágicos.
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