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Si te apasiona la
historia de los romanos, tienes muy cerca de Coimbra la
posibilidad de conocer el museo y las ruinas en Conímbriga,
próximas al pueblo de Condeixa. En su día fue una gran villa,
dominada por los romanos durante más de 300 años, y en la
actualidad hay significativos restos históricos, así como un
museo donde comprender y empaparse de la importancia de esta
urbe.
Una visita que no puedes
pasar por alto en esta ruta es la llegada hasta estos restos
arqueológicos para conocer más sobre la historia de los
romanos, que dominaron grandes territorios de la península
Ibérica. Las ruinas de Conímbriga se consideran las más
importantes del país luso, y el lugar fue ocupado por distintas
culturas, de las que hay evidencias de habitantes desde al menos
el siglo IX a.C.
El parque arqueológico se
distribuye en un valle en cuyos alrededores abundan los olivos,
un suave paseo por este gran descampado que invita a respirar
aire puro en un entorno rural.
Los romanos llegaron en el
siglo I a.C. apoderándose del castro que habitaban los antiguos
moradores. Rápidamente, sin grandes oposiciones a la
romanización, se convirtió en una ciudad floreciente, sobre
todo por ser un punto de paso entre la ruta romana de Lisboa y
Braga.
Esta prosperidad duró hasta
que llegaron las invasiones bárbaras de los Suevos en el año
468, que saquearon la ciudad, quedando parcialmente abandonada.
De esta urbe no quedan los grandes monumentos, simplemente los
pilares, mosaicos, hornos, o parte de las murallas. No esperes
ver grandes circos ni anfiteatros, que haber los hubo, pero sí
que te podrás dar cuenta de la magnitud por la que se extendía
esta floreciente e histórica ciudad romana.
Muchas de las partes están
sin excavar o fueron saqueadas. Conímbriga disponía de todos
los elementos propios de una gran ciudad romana como forum o
plaza pública, balnearios, anfiteatro, acueducto y la llegada
hasta el centro de las calzadas romanas que discurrían entre
Lisboa y Braga, ambas ciudades situadas a cientos de kilómetros
de Conímbriga.
Otro factor que supuso el
expolio de la ciudad se produjo durante el periodo que habitaron
los romanos, por la necesidad de preservar Conímbriga ante las
invasiones bárbaras. Medidas defensivas obligaron a los romanos
a desmontar muchas de las residencias y edificios públicos para
reforzar la muralla, con lo que la arquitectura de la ciudad
perdió muchos de sus emblemáticos monumentos.
Algunas partes sí que se
conservan en buen estado, protegidas por una gran cúpula de
cristal que resguarda parte de estos restos: mosaicos o fuentes.
Para tener una visión más
aproximada de las características de esta metrópoli se exponen
en un museo piezas rescatadas en las excavaciones, y la
representación en maquetas que nos dan una panorámica distinta
de las ruinas, que permiten interpretar y profundizar en la
forma de vida y forma original de los restos que hemos visitado.
La visita debería
complementarse con la exploración del criptopórtico romano del
siglo I,-que te hemos explicado en un reportaje anterior-
situado debajo del Museo Machado en Coimbra, con lo que
tendríamos una visión general del paso de la civilización
romano por esta región, ya que incluso el nombre de Coimbra
procede de una adaptación verbal de Conímbriga.
Que no te pase como a
nosotros, los lunes cierran este museo y no pudimos ir a verlo.
Cosas de los horarios, que has de tener en cuenta en tus viajes
por Portugal: los lunes suelen cerrar casi todos los museos del
país. Sin embargo, te damos otro buen consejo: los domingos,
hasta la una del mediodía, la entrada a este museo de
Conímbriga es gratuita, por lo que si te coincide este día en
tu viaje, puedes aprovechar para evitarte el pago, unos tres
euros.
Continúa
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