|
Los alrededores de Cervinia
proporcionan amplias posibilidades para disfrutar de la montaña
a cualquier senderista. Los mismos remontes mecánicos que suben
a las pistas de esquí nos acercan a las zonas altas, desde
donde podemos hacer un buen trekking por nieve, una experiencia
inolvidable y accesible a un montañero de cualquier nivel con
las lógicas precauciones de estas fechas: no salirse de las
rutas por el peligro de las grietas y aludes y llevar material
adecuado para la nieve y el frío.
Partiendo de Testa Grigia,
donde nos deja el telecabina, a 3.480 metros de altitud, tenemos
varios recorridos fáciles de uno o varios días por encima del
manto blanco de los glaciares alpinos. Podemos ascender al
Breithorn (4.165 m) ayudado sólo por unos bastones y unos
crampones. Desde la parte superior del Plateau Rosà una ruta
por todo el glaciar de Verra nos acerca al collado del mismo
nombre y el camino hacia el Monte Rosa. También podemos bajar
hasta la estación suiza de Trockner Steg por las propias pistas
de esquí o acercarnos al Pequeño Cervino o Klein Matterhorn,
de 3.884 metros, donde un ascensor por dentro de la roca nos
elevará a su cumbre, cuyo mirador es excepcional.
 |
Tampoco
debemos desechar unos buenos paseos alrededor de Cervinia sin
necesidad de subir cotas altas. Múltiples pistas y senderos, de
los que nos podemos informar allí mismo, parten de la propia
localidad hacia lagunas glaciares como la de Golliet o la de
Cime Bianche, bajo la Testa Grigia, picos cercanos como la Motta
di Pletè, el Theodulo o el collado de Forca, desde el que se
divisa el valle suizo de Zermatt, y de otros rincones hermosos
como la subida al refugio Oriondè a los pies mismos del
Cervino. Además, hay un estupendo campo de golf en el mismo
pueblo donde podemos practicar nuestra habilidad cuando nos
apetezca o el tiempo esté revuelto por las alturas.
Continua... >
|