Jamás
olvidaré la mañana del 20 de octubre de 1995. Nadie podía
imaginar que la noticia trascendiera de esta manera. La sala de
prensa del madrileño hotel Intercontinental estaba repleta.
Docenas de periodistas abarrotaban el recinto preparado para el
acontecimiento. Los flashes de los fotógrafos aturdían los
rostros demacrados de mis recién llegados compañeros de
expedición.
La expectación del público
asistente era máxima mientras esperaban a que yo finalizara una
entrevista para un canal de televisión. Algún medio de
comunicación alemán se había anticipado esa mañana a la
publicación de la noticia en España, bajo un gran titular que
hacía referencia al descubrimiento de la última tribu caníbal
sobre el planeta La noticia fue publicada en los medios de los
cinco continentes. No era sólo un descubrimiento antropológico
y geográfico sino un gran acontecimiento periodístico de
magnitud universal con diferentes interpretaciones.