Los Carniceros...
Saludos para todos, y antes
de nada advertiros que lo que a continuación describo pone los pelos
de punta y puede herir la sensibilidad del personal... Os aseguro que
no es una película es un "sky burial", un enterramiento
celestial...
Bueno sigo por Lhasa y la
verdad es que desde la última crónica no me he movido mucho. El
tiempo no ha acompañado y además he estado algo acatarrado, así que
me lo he tomado con calma. Por aquí no solo cae agua sino que
también se caen las carreteras o se inundan.
Aunque no soy un "visita monasterios" he seguido viendo
alguno de los considerados más importantes del Tíbet, el último fue
el de Tsurpu. En él hasta hace tres años estuvo residiendo el actual
Karmapa. Aquel niño que consiguió escapar de las autoridades chinas
y llegar a Sikkim (India) donde permanece exiliado el del Dlai
Lama.
El último Karmapa,
todavía un adolescente, es el tercero en importancia de los lamas,
detrás del Pachen y el Dalai. Además es el líder de la secta del
"Gorro negro". El monasterio como casi todos en el Tíbet es
nuevo y se le ve algo desamparado desde la marcha de su "alma
mater".
También estuve en el
monasterio de Ganden que está en lo alto de una montaña a 4.200
metros. Hace tiempo que una gran comunidad de monjes estuvo aquí
viviendo hasta que en los años sesenta los Guardias Rojos lo
redujeron a cenizas. En él se inicia uno de los trekking más famosos
de la zona, que finaliza tras cuatro días en el monasterio de Samye.
Pues bien, junto con una chica belga y un italiano intenté hacer el
recorrido... El segundo día equivocamos el puerto a cruzar y tuvimos
que regresar. El italiano desconfiaba de los nativos del lugar y junto
a su brújula tomó un camino diferente al que nos indicaban... Los
tibetanos son "porculeros" pero tampoco son tan mamones como
para indicarte una dirección erronea. Pasamos cuatro días por la
montaña y lo pasamos bien a pesar de no alcanzar el destino pensado.
He visitado las oficinas de
la policía en busca de "permisos " para visitar algunas
zonas. Imposible, solo puedes ir en un "tour" organizado y
en land rover. Todo es una mafia: la policía, los choferes... Te
piden unas veinte mil pesetas por un día de coche incluyendo al
conductor. En China solo algunos extranjeros pueden conducir (los
diplomáticos o alguno que trabaja por aquí). Es un robo, es la mitad
de un buen salario mensual... Aunque no consigo los permisos salgo
cargado de libritos y folletos de propaganda del Gobierno de Beijing:
Títulos como "Religiones y libertad religiosa en China",
" China desarrolla la agricultura a través de la ciencia y
educación", "Vida salvaje y reservas naturales" dan
una idea de lo que se puede leer por aquí. Cosas graciosas aunque
algo alejadas de la realidad. Interesante es el pie de foto del
monasterio de Samye: "Samye después de la renovación"...
Pienso que cuando los Guardias Rojos del amiguete Mao lo echaron abajo
no entraba en su cabeza volverlo a levantar.
Cambiando de tema os voy a
comentar algo que está de moda entre los turistas, en Lhasa. Es
asistir a un "sky burial". Se podría traducir como funeral
a aire libre o entierro celestial. En el Tíbet, como hacían los
indios"sioux" americanos, se sigue ofreciendo el cuerpo de
los muertos a los buitres para que den cuenta de ellos. Si bien existe
un protocolo previo al proceso que paso a describir...
Por la mañana temprano los
familiares del fallecido suben el cadáver,
envuelto en una manta, a un monasterio en lo alto de la montaña. Los
monjes carniceros se visten antes de preparar el cuerpo. Se quitan la
túnica roja y se ponen guantes y mandil. Lo tratan como a un saco de
patatas, y sin miramientos empiezan a separar piel, tendones,
músculos, cartílagos... de los huesos para facilitar la labor a los
buitres. Se ayudan de garfios con los que desgarran la carne, y
cuchillos con los que la cortan. No hay compasión. Los tibetanos
consideran que una vez muerto, el cuerpo queda reducido a simple
materia, sin contenido.
Todo esto se realiza al
aire libre mientras las aves carroñeras pronto comienzan a merodear y
hay que espantarlas. Cuando los carniceros consideran que el cuerpo
está suficientemente desmenuzado los buitres pueden empezar a
comer... Éstos empiezan a bajar en gran número, como un enjambre de
moscas, y luchan entre ellos por la comida. Tras un rato, delante de
nosotros tenemos un amasijo de huesos y restos de carne. Los monjes
entran de nuevo en acción... Ahora ayudados de mazas y grandes
machetes se dedican a destrozar los esqueletos. Todo salta por los
aires, incluyendo el cerebro tras reventar la cabeza. Los sonidos son
estremecedores, crujidos de huesos, chasquidos... Estos restos los
mezclan con "tsampa" (harina de cebada) y de nuevo dejan
hacer a los buitres. Cuanto menos quede de los cuerpos mejor; es lo
que se busca en este tipo de enterramientos.
Bien esto que acabo de
contar es algo que ocurre en el siglo XXI, y le quita las ganas de
comer a uno o por lo menos le invita a uno a hacerse vegetariano. Las
películas de "La matanza de Texas", "Viernes 13",
o las del "Freddy Cruger" quedan reducidas a dibujos
animados de Heidi.
Antes, el macabro
espectáculo era algo privado y la policía prohibía su asistencia e
incluso los familiares del muerto te apedreaban si te acercabas. Ahora
en algunos sitios pagas algo de dinero y los monjes te dejan ocupar
primera fila.
Siguiendo con temas
macabros, comentaros que he visto en algunos puestos vender curiosos
"souvenirs": instrumentos musicales fabricados con huesos
humanos o cuencos hechos con la parte superior del cráneo, el cual
decoran de distintas formas. Parece ser que se se utiliza para ofrecer
a los dioses algún tipo de bebida alcohólica.
Hoy he presenciado otro
tipo de espectáculo... El que nos ha ofrecido la Armada Popular China
en la plaza enfrente del Palacio de Potala. Celebraban el aniversario
de su fundación y han montado un escenario donde ellos mismos han
llevado a cabo actuaciones musicales, circenses, de humor,
marciales... de todo, no faltaba de nada. El público, por supuesto,
integrado por soldados de uniforme y los "mirones" de turno.
Se puede decir que han hecho el payaso; literalmente, no hay doble
sentido en la frase. Este ejercito es un autentico circo.
Mañana si el tiempo lo
permite vuelvo a coger la bici, pongo rumbo a Nepal y a ver si con un
poco de suerte puedo subir al Campamento base del Everest. Los
permisos y checkpoint de la policía son el principal problema. Quizá
ruede durante unos días con una pareja de Hong Kong. Dos chavales
graciosos, la verdad no sé como con la empanada que tienen han
llegado hasta aquí. Posiblemente se nos una un holandés. Un
tiparraco que causa impresión entre los "no muy altos"
chinos. La verdad es que todos juntos somos otro circo sobre ruedas.
Como los hermanos Tonetti...
Para terminar aconsejaros
que no cojáis nada sin pedir permiso... ni un caramelo. El otro día
le cogí uno a un japonés que dormía en mi misma habitación. El
papel que lo envolvía prometía, pero resultó ser un trozo de carne
picante y me lo comí después de la cena, pensando que seria un buen
postre. Pero no se deshacía en la boca y sabía raro. Revisé el
papel con detenimiento y reconocí los caracteres chinos para
"carne de vaca"... Hoy he comido huevos podridos. El
envoltorio muy sugerente, como el de los "kinder sorpresa"
aunque la yema y la clara son negros como el chocolate. Y es que coge
este color tras pasar varios meses o años enterrado en mierda. Se va
pudriendo o fermentando y volviéndose sólido. Sabe a... no sabría
explicarlo... pero no huele muy bien. Bueno lo que no mata engorda...