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15 de junio de
2002
Los Mundiales de Fútbol en Lhasa
Finalmente el 5 de junio llegamos a Lhasa. El 9 de
mayo a las cinco de la mañana habiamos salido de la ultima ciudad
abierta a extranjeros. La historía era que no nos viera la policia
tomar dirección al Tibet. Me acuerdo de ese día porque precisamente
me cayeron encima treinta años... así que ya no soy un veinteañero.
Gracias por las felicitaciones...
Veinte siete días de pedaleo donde no surgieron
muchos problemas; y es que bastante teníamos con las dificultades de
la ruta. Hemos tenido que subir y bajar dos puertos por encima de los
5.000 metros y siete de los 4.000 metros, menciono bajar porque esto
tambien es un suplicio. Imaginaros bajar frenando más de veinte
kilómetros por una pedrera y con la bici sobrecargada. No solo sufres
fisicamente, también mentalmente porque ves como las alforjas, los
transportines y la bici en genaral se van deteriorando y hay que
intentar prevenir los problemas mecánicos que pueden quedarte tirado.
A parte de los puertos, las carreteras, como
comento, no han sido de lo mejor... Unos mil kilómetros sin asfalto;
a veces por caminos polvorientos, pedreras o barrizales dependiendo de
la garganta que tocara recorrer. Unas discurrían por preciosos valles
boscosos, otros por tajos de paredes verticales de roca y otros a más
de 3.500 metros por amplias praderas. Lo de polvorientas carreteras no
hay que tomarselo a broma porque si ese día te cruzabas o adelantaba
un convoy del ejercito (en ocasiones más de cien camiones) acababas
con más polvo encima que el piano de la mansion de la Familia Monster...
No obstante, hay que romper una lanza por la armada
china ya que un par de veces hemos comido y dormido en sus
campamentos. La climatología no acompañaba y les pedimos refugio; en
uno nos acogieron de buenas maneras e incluso jugamos al baloncesto
con ellos. En otro al alto mando no le hizo mucha gracia. Debo decir
que los acantonamientos eran algo "light" porque no había
armamento y la labor de los soldados era la de mantener la ruta
abierta, es decir, reparar la carretera cual peones camineros.
Otros sitios curiosos donde hemos dormido han sido
colegios, estaciones de camineros, casas de tibetanos... y
especialmente en la tienda de campaña rodeados de explendidos
escenarios. Nunca nos alojamos en decentes hoteles y hasta Lhasa no
pudimos darnos una ducha. Otra de las dificultades del camino era la
prohibición de la policia china a la circulacion de extranjeros por
esta ruta. Te exigen un permiso y viajar en un "tour"
turístico organizado, por tanto las ciudades y localidades
importantes tuvimos que cruzarlas por la noche, a parte de unas
cuantas barreras o checkpoint de la policía. La táctica era simple,
acampar un par de kilómetros antes de la zona peligrosa, levantarnos
a eso de las cuatro de la madrugada y cruzar antes de que amaneciera.
Tuve que cambiar la "cantosa" ropa de ciclista que me dan
mis amigos de Bicis Cosme por un más discreta, estilo China rural...
En resumen, que esatamos en Lhasa, la ciudad techo
del mundo, a unos 3.700 metros de altitud, donde se encuentra el
Palacio de Potala, residencia del Dalai Lama hasta que se exilió a la
India. En los años cincuenta la Republica Popular de China ocupo
militarmente el Tíbet y lo llamaron "liberacion".
Consideraban que el gobierno que llevaban a cabo los monjes era
totalmente feudal y rebajaba a la esclavitud al resto de habitantes.
Quizá no estaban muy desencaminados. En 1959 la situacion era
insostenible y el 14th Dalai Lama abandona Lhasa.
En los años sesenta los guardias rojos, en plena
Revolucion Cultural, arrasan templos y monasterios, queman libros y
escrituras... bueno, que si en China hicieron de las suyas por el
Tíbet más aun. Actualmente siguen una politica distinta; a la zona
la llaman "Region Autonoma de Xizang" y principalmente
llevan a cabo una "colonizacion cultural". Van construyendo
carreteras para evitar el aislamiento de la zona, incluso se dice que
para antes de los Juegos Olimpicos de Beijing 2008 habrá un tren que
llegue hasta Lhasa.
Los chinos "han", la etnia mayoritaria
del pais de Mao y los que todos conocemos, van subiendo poco a poco
hsta el gran "plató tivetano". Unos individualmente en
busca de nuevas oportunidades de negocios y otros animados por el
Gobierno Central. Ya sea porque éste les de trabajo, casa gratuita o
por otro tipo de ventaja. Como resultado cada vez se ven más chinos y
menos tibetanos. Los politicos dicen que la minorias étnicas, como la
tibetana, no se ven sometidas a control de natalidad o planificacion
familiar; pero resulta evidente que de poco sirve esto si miles de
"han" emigran a esta zona y consiguen que el pueblo tivetano
sea "minoria" en su propia region...
No obstante, es destacable ver como la República
Popular construye carreteras, lleva a los pueblos agua, electricidad,
teléfono, televisión (aunque sea para mostrar su propaganda) o
construya colegios; en un intento de educar a esta gente que son algo
"salvajes". Andan algo desorientados y es que al exiliarse
la clase dirigente se quedaron solos, sin el rumbo y la referencia a
la que habían sido sometidos durante siglos. Los "chinos"
les destruyeron sus templos y su "norte" cotidiano y no les
quedó nada. Ahora pueden volver a rezar pero quizá estén ya muy
perdidos, parece que no hubiera vuelta atrás. Poco a poco están perdiendo su tradición, sus costumbres, su vestuario o sus comidas
típicas. Los tallarines instantáneos desbancan al "tsampa"
(bollo que se amasa mezclando en un tazón de té caliente,
mantequilla y harina de cebada de la montaña); a la cerveza al té
con mantequilla, (aunque aun quedan muchos bares-salón donde se puede
degustar viendo en la tele, eso si, una película china); a las gorras
beisboleras; al típico sombrero tibetano; a las deportivas; a las
botas de cuero...
Me comentaba el amiguete Curro, licenciado en
Educación Física, que le mantuviera informado de los deportes
típicos de las zonas por donde viajo. Del Tíbet no se que decirle...
El fútbol tiene sus adeptos; se ve pelotear a algún chaval en la
calle o en el colegio. Lo que si es verdad es que los mundiales se
están viviendo con intensidad en los bares de Lhasa. La selección
china, en su primera participación, no ha desarrollado un gran papel,
pero los tibetanos encantados...
También se ven canastas de baloncesto en los
campamentos militares y en algún colegio, aunque pocas pelotas
habrán pasado por esos aros. Se me viene a la cabeza un personaje que
popularizó en España un deporte llamado "gateo". Por aquí
hay muchos seguidores y es que hay peregrinos que realizan su camino
arrastrándose. Cada tres pasos se postran en el suelo; algunos hacen
esto a lo largo de los circuitos alrededor de templos o monasterios,
pero otros se dirigen a estos lugares de esa forma empleando meses u
años hasta alcanzar su meta. Otro deporte por aquí es el tiro con
onda o con tirachinas; se puede emplear para controlar a los yaks, a
las ovejas o para gastar una broma pesada a los ciclistas de turno que
pasen a tiro. Un día antes de llegar a Lhasa requisamos dos a un
grupo de graciosos chavales,de los cuales uno hablaba inglés y que
nos despidió con varios "fuck you"...
Otra actividad popular, que no creo que sea
deporte, es la de "pedir". A veces llegan a agobiar y si no
que se lo pregunten a un extranjero gordito de carnes magras y piel
rosácea. Fue cercado por un grupo de niños y mujeres mendigas y ante
el enjambre de pedigüeños que se colgaban de sus bolsillos no tubo
otra solución que salir corriendo.
Ya llevamos más de una semana por Lhasa y hay que
moverse. Ayer sufrimos de sobra con la selección española en su
partido contra la República de Irlanda y ya es suficiente... Nos
vamos hacia el oeste del Tíbet con la idea de visitar Xigatze
(residencia del Pachen Lama), la montaña sagrada de Kailash...
PD: En la crónica anterior envié unas fotos donde
mostraba mis dotes futbolísticas. En unas aparecía peloteando y en
otra en "pelotas" en la Plaza del Potala de Lhasa. He
recibido comentarios sobre ellas; Carlitos dice que debajo del gorro
de hoja de bambú llevaba unos calzoncillos que no me había cambiado
desde Bangkok. Tiene razón pero de ellos ya solo quedan trozos e
hilos sueltos pegados a la piel. Imaginaros después de las últimas
tres semanas sin ducharme... Por muy "Abanderado" que sean
han quedado hechos añicos. También resalta lo bonito de los
calcetines a líneas "naranja-butano". Debo decir que
también son muy futboleros porque eran los oficiales del Mundial de
Fútbol de España 82. Justamente los que vestía el Naranjito, la
mascota (Carlitos tú si que sabes que fue de este personaje, y si no
que se lo pregunten a los de la barriada de Chiclana en Cádiz, donde
vivimos el pasado verano. Que conste que no estabamos de veraneo sino
trabajando. Los dejaste de una pieza a todos).
Como veis he hablado mucho de fútbol y no me
quiero ni imaginar como estará el tema por casa con los tan nombrados
mundiales. Me habéis preguntado varios sobre la colaboración u
participación que hacia en el programa de la Morena, El Larguero.
Pues bien sigo en contacto con ellos y les cuento mis andanzas; no
obstante no me sacan en antena, de momento tienen temario de sobra en
estos tiempos de Futbol...
Hasta la victoria
Juan Antonio
Alegre
jaalegre@tierratragame.es
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