Mensajes cortos de nuestros lectores con noticias, recomendaciones, en
busca de compañeros de viaje, proyectos, etc
|
11 de marzo de
2001
DIARIO DE UN
EXPERTO EN FUGAS
Nuevas noticias de
nuestro amigo y colaborador Juan Antonio Alegre, en esta ocasión
recibidas por primera vez vía correo electrónico. Parece ser que sus
pasos, mejor dicho sus pedaladas, avanzan ahora, tras dejar atrás
lugares anclados en la Edad Media, por caminos en los que las nuevas
tecnologías están al alcance de la mano.
LOCA CAMBOYA
“Camboya siempre
se dispara en el pie”
... Como la
última crónica que os envié fue algo escueta hoy, que tengo más
tiempo, intentaré recuperar parte del cuaderno de viaje de estas
últimas semanas...
Tras siete meses
en Australia tomé un avión rumbo a Bangkok. Volvemos a Asia... A
media noche aterrizo y dedico varias horas, hasta que amanece, a
preparar la bici y contemplar horrorizado el caótico trafico de la
autovía que debo tomar en breve. Con las primeras luces me lanzo a
ella y empiezo a pedalear con todas mis fuerzas. Es lo único que se
me ocurre mientras coches, camiones, largos remolques... pasan
frenéticamente a un palmo de mi austero chasis. Según me voy
acercando a la ciudad el número de motos va creciendo. En los
semáforos, que son de larga duración, cuando se enciende la luz
roja, las motos y yo vamos ganando posiciones entre los coches hasta
llegar a la línea de cebra. Aquí todos se van agolpando con los
motores rugiendo como si fuera un gran premio de Formula Uno,
impresiona el estruendo, y cuando se enciende la luz verde todos a la
carga pasándome las motos por todos lados. Realmente Bangkok es una
ciudad con nervio, siempre acelerada.
 |
Tras unos días
deambulando por ella por fin consigo el visado para Camboya. Me pongo
en marcha y tras dos días rodando por amplias y bien asfaltadas
carreteras, eso sí, con mucho tráfico, lo que provoca que acabe el
día negro por la polución, llego a la frontera. Las localidades
limítrofes entre países suelen ser muy interesantes cuando existe
desequilibrio económico entre ellos. Esto sucede entre Camboya y
Tailandia y la ciudad fronteriza Khmer (de Kampuchea, antiguo nombre
de Camboya) es un claro ejemplo.
... Es el caos, se
acabo el asfalto y ahora es una pista de tierra que por el movimiento
de vehículos y gente levanta una nube de polvo que lo cubre todo.
Imagino que en la época de lluvias esto será más que un barrizal.
Centenares de niños sin ropa arrastrando carros de madera se agolpan
a la espera de que abran la frontera. La gente carga mercancías en
los camiones o pick up y luego se agolpan entre las cajas, buscando el
mejor acomodo sentados en el motor del vehículo o encima de la cabina
del conductor. Casinos y sex club al lado de la carretera completan el
escenario. Lo único que se me ocurre es darle a los pedales. Salgo
del maremoto pero sigo notando sus ondas en forma de coches o camiones
que me pasan a toda velocidad, dejando una manta de polvo sobre mí.
El pésimo estado del camino con agujeros donde se podría aparcar un
seiscientos no son suficiente motivo para levantar el pie del
acelerador. A las pocas horas veo como recogen un niño ensangrentado
de la cuneta de la carretera. A lo largo de ésta hay pueblos y los
conductores muy arrogantes con el volante en sus manos, únicamente
usan el claxon sin preocuparse de la gente. El freno es como si no
existiese para ellos. Donde si se detienen y andan con mucho cuidado
es en los puentes. Suelen ser un par de tablones de madera por encima
de los cuales deben pasar las ruedas. Como ahora es la época seca y
no hay agua en vez de andarse con equilibrismos prefieren bordearlos.
Hablando de puentes, hubo unos días que viaje con australiano que
grababa. Yo solía hacerle de presentador. Me decía que cruzara los
puentes para filmar la escena y yo los cruzaba... pero andando no me
fuera a caer al río y acabara en videos de primera... Aunque podría
haber sido una buena fórmula para financiar un próximo viaje.
 |
Realmente en
Camboya hemos entrado por la puerta de atrás, la parte fea del país.
Es el este limítrofe con Tailandia, donde se acabo refugiando el
régimen del Khmer Rouge que hasta hace un par de años se encontraba
en situación de guerra. Pésimas comunicaciones y gente con un nivel
de vida muy humilde. Además, el paisaje es árido sin apenas arboles.
Años atrás prácticamente todo el país fue sometido a una poda
total con el fin de vender la madera a sus vecinos más ricos. Solo en
algunas zonas alrededor de Phnom Penh han sido reforestadas. Siem Reap,
en esta parte del país, es la localidad que se sitúa al lado del
Angkor Temple. Es como una isla porque mueve dinero y los hoteles de
lujo y guesthouses crecen como la mala hierba. Lógicamente el
complejo de templos de Angkor tiene una gran poder de atracción
turística y con toda razón.... Resulta difícil imaginarse la
majestuosidad de esta ciudad en su momento de máximo esplendor.
 |
Según te vas
acercando a la capital Phnom Penh va apareciendo de nuevo el asfalto
en la carretera, incluso líneas blancas delimitando los carriles. Van
apareciendo bonitas casas, villas de ladrillo y cemento y la ciudad
esta llena de motos y coches... sorprendentemente algunos de lujo. Hay
dinero y por tanto algo no funciona muy bien, o a lo mejor es la
corrupción que funciona demasiado bien. La riqueza atrae a la
mendicidad y esta se da en todas sus formas. Niños, ancianos,
mutilados o gente con malformaciones ven al extranjero como un objeto
de salvación. Siempre relacionan al forastero con una gran billetera.
Posiblemente años atrás donde no había turismo y si muchas
organizaciones internacionales, los cooperantes con buenos salarios
derrocharon dinero y malacostumbraron al khmer. Ahora los turistas de
bajo presupuesto pagamos las consecuencias con altos precios en
servicios muchas veces sobrevalorados. Es una lucha pagar lo justo. No
entiendo porque con todo lo que se les ha ayudado te castigan de esta
manera, quizá es justificable en temas de turismo de lujo y entiendo
los veinte dólares (solo para guiris) del ticket de entrada a Angkor
pero en temas de necesidad como transporte y comida no. Da la
impresión que cuanto más les regalas mas te odian. Los franceses son
un claro ejemplo porque por muchas donaciones que hacen a este país
curiosamente no caen muy bien. Francia intenta ayudarles revivir su
cultura y lengua en lo que fue junto con Laos y Vietnam su colonia de
Indochina. Gran centro cultural, canal de radio, televisión,
revistas... no es suficiente porque están perdiendo la batalla. A la
juventud khmer no le interesada estudiar francés y solo piensan en el
ingles, incluso en el más pequeño pueblo puedes encontrar una
escuela donde lo enseñan. Es una locura y un problema para el pobre
"piel blanca" que tiene que soportar los “hallo” y
muchas preguntas estúpidas de los niños y no tan niños que quieren
practicar lo estudiado.
 |
Ya que hablamos de
los franceses, debemos decir que si en Laos hicieron poca cosa, en
parte por lo montañoso del terreno, en Camboya se puede observar su
influencia. Mucha arquitectura colonial y grandes avenidas con
jardines en las ciudades. Hicieron carreteras y ferrocarril. Pienso
que es posible que los trenes que funcionan son los que dejaron. Unas
líneas atrás hablaba de la mendicidad, volviendo a ello y a un tema
relacionado podemos hablar de la venta de menores, ya sea para
adopción o para prostitución. Meses atrás parejas de extranjeros
acudían a comprar niños. Ahora esta prohibido principalmente porque
el gobierno no ingresaba nada con ello, a pesar de la gran cantidad de
dinero que movía este comercio. Existe un barrio de chabolas en Phnom
Penh donde se puede observar todo esto, fue destruido por el ejército
pero se ha vuelto a levantar.
A parte del Angkor
temple, Camboya ofrece otras atracciones turísticas como las playas
al sur de la capital, exceptuando el fin de semana, claro está,
cuando acude la clase pudiente, pues alejándote de las más
concurridas puedes disfrutar para ti solo de kilómetros de playa de
arena blanca. Algo que me sorprendió bastante y me alegro la vista
fue una especie de delfines que viven en una zona de rápidos y
corrientes frías en el Mekong river. No son tan grandes ni saltan
tanto como los del Mediterráneo pero la veintena que quedan se dejan
fácilmente ver. El Mekong junto con el Tonle Sap lake son dos
arterias que dan vida al país y ofrecen la posibilidad de embarcarse
en un bote y disfrutar de pueblos de pescadores desperdigados por las
orillas y de las características casas flotantes generalmente de
origen vietnamita. También resulta interesante una zona del Mekong
donde habita una comunidad musulmana. Tiene sus propias escuelas y
mezquitas de madera con techo a dos aguas. Lo curioso es que son
bastante diferentes de las de cemento con sus cúpulas y sus minaretes
que se ven en los alrededores de la capital levantadas con el dinero
donado por los jeques árabes del petróleo.
 |
Tanto los árabes
como los vietnamitas fueron objeto de acoso y aniquilación por parte
del régimen del Khmer Rouge. En 1975 dos semanas antes de la caída
de Saigón y aprovechando la situación de inestabilidad que vivía el
país tomaron la capital y el gobierno. Llevaron a cabo una de la más
radical y brutal reestructuración de una sociedad jamás vista. Su
objetivo era la transformación de Kampuchea en una maoista-agraria
cooperativa. Durante los siguientes cuatro años cientos de miles de
personas, incluyendo la mayoría de la educada sociedad e
intelectuales, fueron recolocados en el campo, realizando tareas que
nunca habían desempeñado. Muchos murieron por las pésimas
condiciones de vida o atacados por enfermedades como la malaria a la
que no estaban acostumbrados. Otros son etiquetados de parásitos y
sistemáticamente torturados y asesinados simplemente por llevar gafas
o hablar un idioma extranjero. Al menos un millón, quizás dos según
algunos recuentos, de camboyanos murieron entre 1975 y 1979 como
resultado de la política del khmer Rouge. Aluciné cuando visité una
prisión donde se torturaba y vi en los alrededores de Phnom Penh las
fosas donde arrojaban a los torturados.
Las ciudades
quedaron despobladas y Phnom Penh que superaba el millón de
habitantes se convirtió en una ciudad fantasma. Aislaron al país del
extranjero, cortando la comunicación y el correo con el exterior.
Durante este periodo solo mantuvieron relaciones diplomáticas con
China. Abolieron la moneda e instauraron el año cero. Su líder Pol
Pot y el resto de dirigentes si que tenían que tener un desarrollo
mental de cero porque decidieron invadir zonas territoriales de su
vecino Vietnam. No se daban cuenta que la armada de este país acababa
de derrotar a la todopoderosa maquinaria de guerra USA. El régimen
inspirado por Ho Chi Minh no anda con contemplaciones y lanza a su
ejercito sobre Kampuchea. En 1979 toman la capital y obligan al Khmer
Rouge a refugiarse en la jungla, en la zona este. Durante años
practican una táctica de guerrillas recibiendo ayuda económica y
militar de China, Tailandia e indirecta de USA. También recibieron
ingresos de negocios como la prostitución, el juego, venta de
diamantes, tráfico de drogas.... Hace un par de años se ha alcanzado
una situación de paz, se ha producido una entrega de armas y sus
lideres han desaparecido o han pasado a forman parte del actual
gobierno. En cuanto a los soldados, estos dejaron las armas o pasaron
a engrosar las filas de la actual armada. Tuve una pequeña entrevista
con uno de ellos que me repitió varias veces: "Now all together
for a new Cambodia".
Estos años de
gobierno del Khmer Rouge y la guerra civil han dejado su huella.
Incluso aun varias zonas del país están plagadas por minas, una
táctica que practicaron indiscriminadamente. Las consecuencias son
bien visibles en la sociedad por el número de mutilados con los que
te cruzas o por los carteles que me recordaban del peligro de pisar la
cuneta de la carretera por la que estuve pedaleando un par de días, y
que avisaban de la presencia de minas... En varios lugares vi soldados
desenterrándolas o intentando localizarlas. Se te quitaban las ganas
de alejarte de la carretera aunque solo fuera para hacer tus
necesidades... A mí que al caer la noche me gusta buscar un sitio
cerca de la carretera, a refugio, y echarme a dormir por aquí ni se
me pasó por la cabeza.
Bueno tras este
toque histórico volvamos a la vida cotidiana o, porque no, a la
prensa del corazón, aunque teñida de drama. Os cuento esta historia
en plan telegrama para que os sigáis haciendo una idea del
funcionamiento del país... Joven cantante con bonita cara tiene gran
éxito y mantiene relación amorosa con ministro. Esto es más o menos
público y conocido. En un ataque de celos, la mujer del ministro paga
a dos matones para que la arrojen ácido a la cara (otra practica
habitual). Misión cumplida. La cantante ahora en USA sometiéndose a
operaciones de cirugía y el pueblo a la espera de que se arreste y
ajusticie a la mujer del ministro. Esto aun no se ha producido...
Con todo lo que os
he contado os estaréis haciendo una idea un poco negra de Camboya y
su gente. No es lo que pretendo porque son de buen corazón,
endurecido por las calamidades pero honestos. Siempre que pedí
alojamiento en monasterios o escuelas me acogieron amablemente. Son de
pensamiento complejo y hay que saber ganarse su confianza, que creo
que no es difícil. Se me viene a la cabeza una historia que os puede
ilustrar sobre ello. Una tarde me pare a cenar en un pueblo, al
preguntar el precio me contestan que dos mil. El correcto era mil
quinientos y en el poco khmer que hablo así lo explique, además con
la cabeza caliente por el sol y los kilómetros fui algo rudo. La
mujer encajó bien el golpe y sonriendo me dio la razon, explicando al
resto de la gente que me rodeaba que yo era un buen tipo y me
obsequió con un aperitivo gratuito... un plato de hormigas de todo
tipo y tamaño y algunas larvas... Ya que hablo de extrañas comidas,
destacable es la localidad de Skun, donde grandes arañas negras
fritas en aceite son el plato típico. Realmente no saben a nada, al
aceite, y crujen como las cortezas al masticarlas. También he visto
bandejas repletas de cucarachas y de otros insectos poco recomendables
para algunos paladares.
Ya voy terminando
y más o menos habréis entendido el porqué de este titulo.
"Camboya siempre se dispara en el pie" para la crónica.
Bien, si hacemos un repaso de las últimas décadas de su historia
podéis ver que han tomado decisiones que posteriormente les ha
perjudicado seriamente. En la guerra de Vietnam el gobierno se
posicionó claramente del lado de la comunista del norte. Con ello
consiguieron que los americanos invadieran y bombardearan su
territorio. Posteriormente, como he comentado, el Khmer Rouge invade
territorio vietnamita ganándose una contundente respuesta. Además el
país es saturado de minas, una acción con nefastas consecuencias aun
décadas después. Actualmente sería deseable que empiezaran a
administrar de mejor manera las ayudas económicas y de material que
les llega del extranjero. Que no acabe por culpa de la corrupción
beneficiando a unos pocos privilegiados como suele ser práctica
habitual.
En resumen, un
más que interesante viaje de algo mas de dos mil kilómetros.
Camboya, un país de los que te dejan huella, de los que no se olvidan
con facilidad, de los que al fin y al cabo son los que me gustan. Y
eso sin disfrutar de grandes paisajes en la ruta. Si acaso en el
Mekong river y en las puestas y salidas de sol que con su tono rojizo
son espectaculares. La verdad es que salgo con unos buenos cayos en
las manos (ya los traía de la obra en Sydney en la que estuve
trabajando) y el culo, algún kilo de menos (tuve algún problema
estomacal) y con los pulmones con bastante polvo pero muy, muy
contento.
Me gustaría
acabar esta crónica, ya que estamos en Tailandia, con algo que os
comenté en la primera. "Sanuk dee mag". Significa "con
alegría", "con gracia" y es un ingrediente que a los
tailandeses les gusta poner en todo lo que hacen en la vida. Bueno
pues eso, que os vaya bien al estilo tailandés.
¡Ah!, en unos
días vuelvo a España, así que la próxima crónica tendrá que ser
desde el sofá de mi casa, que ya echo de menos después de año y dos
meses fuera...
¡QUE LA FUERZA OS
ACOMPAÑE...!
Juan Antonio
Alegre (abebebikila@hotmail.com)
Resumen de Mensajes... >
|